Archive for 2016

Deshumanizados, perdidos, alienados...

Nos hemos convertido en prolongaciones humanas de las máquinas que hemos inventado. Y esto nos lleva a una deshumanización de la persona.

Hoy somos, en general, menos humanos y actuamos en la vida con más automatismos que nunca. Hemos querido convertir la vida en un medio para conseguir algo y así hemos inventado una infinidad de máquinas impersonales que reducen nuestra imaginación y creatividad.

Estoy escribiendo este artículo en el ordenador porque curiosamente es más fácil encender el ordenador y escribir que encontrar un lápiz y una libreta. Esto me recuerda a mi abuelo escribiendo con esmero y paciencia infinita sus partituras y pensamientos en forma de poemas. En su escritura estaba la estética espiritual de aquella letra perfecta, armoniosa y de trazo muy lento. Se adornaba la escritura y la hoja terminada se convertía en un bellísimo cuadro de letras y notas musicales. Yo ahora escribo con el objetivo de redactar un artículo y publicarlo en mi blog. Soy mucho más productivo ya que me permito anotar, borrar, resaltar e incluso corregir sin dejar marcas ni tachaduras en muchísimo menos tiempo. Pero sorprende saber que con medios menos avanzados, él disponía de tiempo para todo. Yo tengo siempre mucho por hacer (ideas, proyectos, etc.) pero no me llega con el tiempo disponible.

Pero es aquí donde comienza el despertar de algunos que se detienen, observan, toman distancia y se preguntan: ¿y si no hay nada que lograr salvo simplemente vivir? ¿y si el tiempo no existe? ¿y si lo importante no es lo escrito sino la experiencia de escribir? ¿y si la fotografía es lo de menos y lo realmente satisfactorio es el momento de realizarla?

¿Para qué me sirve el coche si me lleva de un lugar a otro y no soy consciente ni siquiera del lugar por el que me estoy desplazando? ¿De qué me sirve el tenedor y la cuchara si no me doy cuenta del milagro que supone poder levantar un brazo y llevarme la comida a la boca?

La experiencia de todo lo que hacemos requiere de una ingenuidad que vamos perdiendo con los años. Según nos vamos desarrollando, nuestros sentidos son invadidos por el entendimiento. ¿Qué hacemos por instinto y qué hacemos por adiestramiento y aprendizaje? ¿Podemos dar marcha atrás y ver los detalles de la vida como algo nuevo y maravilloso? Afortunadamente sí que podemos. No es fácil pero la práctica nos lleva a tener pequeños momentos de lucidez creativa y de sorpresa ante lo que creemos cotidiano.

Cada cierto tiempo durante el día, me detengo y digo: todo lo que viene ahora es nuevo para mí. Siéntelo y vívelo como si fuese la primera vez que te sucede. No deberían ser momentos puntuales pero ayudan a tomar distancia y a disfrutar.

17 agosto, 2016
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emociones negativas

En la región de Annapurna vivía un joven que quería encontrar la paz espiritual. Sin embargo, a pesar de que vivía en un monasterio budista, las jornadas para él eran largas y negras. Un día, mientras regresaba al monasterio, decidió confesarle a su maestro aquel dolor que llevaba por dentro, del que se sentía profundamente avergonzado.

- Maestro, últimamente me siento muy agotado. La culpa y la ira son mis acompañantes perennes. ¿Qué hago?

El maestro le miró, como toda respuesta, tomó una pluma y la depositó en la mano del joven. 

- ¿Cuánto pesa esta pluma?

El joven pensó unos segundos y respondió:

- Aproximadamente 2 gramos.

Entonces el maestro le pidió que extendiera el brazo y sostuviera la pluma mientras él buscaba un libro que le ayudase a lidiar con los problemas que experimentaba. Le explicó que, si quería, podía cambiar de idea sobre el peso de la pluma. 

El joven no le comprendió pero hizo lo que decía su maestro. Pasados 30 minutos, el brazo comenzó a flaquearle y al cabo de una hora, pensaba que no iba a poder sostener más la pluma. Cuando el maestro regresó, volvió a preguntarle:

- ¿Cuánto pesa esa pluma?

- Al principio pensé que era muy ligera pero con el paso del tiempo se fue volviendo cada vez más pesada y ahora me parece que sostengo un pedazo de plomo.

El maestro sonrió y le explicó:


- Las emociones “negativas” son como esa pluma: si las experimentas y las sueltas no pesan nada. Pero si las sostienes durante mucho tiempo se convierten en una losa sobre tu corazón.


31 marzo, 2016
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Pasaje del Bhagavad Gita

La valentía; la sinceridad de alma, la determinación de adquirir siempre conocimiento espiritual; la mano abierta, el control de todos los apetitos; la piedad, el amor por el estudio en solitario; la humildad, la rectitud, el cuidarse de dañar a cualquier ser viviente, la veracidad, el despojarse de la ira; una mente que abandone con esmero lo que otros valoran; la ecuanimidad, y la caridad que no busque en los demás los defectos; la compasión por todo el que sufre; un corazón satisfecho, que no esté agitado por el deseo; una apariencia dulce, modesta y significativa, donde se mezcle la nobleza con la paciencia, la fortaleza y la pureza; un espíritu que no sea vengativo, y que nunca se valore demasiado, tales serán los signos de aquel cuyos pies recorren el camino justo que conduce al nacimiento divino.

11 febrero, 2016
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El niño y su verdadero yo

A ti que eres padre o algún día lo serás y a ti que eres madre o algún día lo serás:

Aprecia los logros de tu hijo pero hazle saber que le amas cuando fracasa. Valora sus buenas cualidades pero ama sus pequeños defectos. Aplaude sus éxitos pero hazle saber que le amas cuando no consigue lo que se propone. Tu hijo, al igual que tú, nació sin miedo, nació en una plenitud de libertad máxima, nació con una capacidad de asombro maravillosa, nació con una espontaneidad y una sinceridad de actos adorable. Nació con un amor infinito por la naturaleza y por los animales.
Dile hoy a tu hijo que no somos perfectos pero que él es valioso tanto por sus aciertos como por sus errores. Dile que le amas tanto o más por aquello que intenta que por aquello que consigue. Dile que amas su carácter cuando está alegre y cuando está enfadado. Explícale cuál es su esencia única y hazle saber que esa es su verdadera persona. Dile que no por ser mayor eres más sabio, simplemente tienes más experiencia. Dile que admiras su personalidad aún no construida pero pura y limpia.

Tu hijo no necesita nada, te quiere a ti.


08 enero, 2016
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