desconcertado, sin rumbo

No sé si es la situación general de incertidumbre por el futuro, la falta de una rutina laboral más uniforme o qué narices puede ser, pero me encuentro desconcertado y sin rumbo. Muchas veces tengo la sensación de que todo está cogido con diminutas pinzas en una fragilidad tremenda. Al mismo tiempo siento unas ganas enormes de desconectar de la actualidad; dejar de leer la mierda de noticias que nos quieren hacer consumir como información; usar internet sólo para lo realmente constructivo; apartarme de la gente negativa y sobre todo de los gandules, aprovechados e irresponsables que hay a patadas en todas partes.

He perdido un poco la capacidad que tenía antes para mirarme, comprender mis reacciones y aceptarlas, practicar la autocontemplación y disfrutar con el reflejo que todo eso tenía en el exterior.

El otro día preparamos mi mujer, mi hija y yo un detalle simple, tan simple que dudábamos si valdría realmente la pena. Había alguien con un problemita de salud de quien nos estábamos acordando pero que la distancia no nos deja ver y abrazar. Nos fotografiamos lanzándole un gran beso y se lo enviamos al móvil. ¡Qué bien nos hizo sentir! Y luego supimos el gran valor que tuvo para esa persona.

16 abril, 2013
Categories: | 3 comentarios

Comments (3)



  1. Una confesión así de desconcierto deja un poco de desasosiego al leerla.

    Siempre he creído que eras una persona muy fuerte y sé o intuyo que lo eres, como también intuyo que tienes el mejor punto de apoyo muy cerca.

    Raro es que no tengamos en nuestra vida alguna sinrazón para sentirnos agobiados y como tú dices, sin rumbo, pero pronto lo recuperarás, enderazarás el timón a sabiendas que el camino es largo y trás de tí hay quienes te siguen con los ojos cerrados si es necesario.

    Es natural sentirse así de vez en cuando, eso nos hace fuertes también, porque nos hace mirar en nuestro interior y ver lo que realmente importa.

    Leyéndole tu post, se ha vuelto a emocionar, gracias por vuestro cariño.

    Besos a los tres.




  2. ¿Todo bien por ahí?

    Besos.

  3. El enorme poder de los pequeños detalles...