"Tatuaje" de Junichiro Tanizaki


Sucedió que una tarde de verano, cuatro años después de que comenzara su búsqueda, al pasar por el restaurante Hirasei, en el distrito de Fukagawa, Seikichi vio unos pies de mujer, descalzos y exquisitamente blancos, que asomaban entre las cortinillas de un palanquín que iba a iniciar su recorrido. Para su experta mirada, esos pies humanos eran tan delicadamente expresivos como un rostro de mujer; eran auténticas joyas carnales. Dedos perfectamente modelados, uñas de color rosa claro como las conchas de las playas de Enoshima, tobillos redondeados como perlas. Y la piel tan fina como si hubiese estado siempre bañada por el agua límpida de un manantial de montaña.

Tanizaki (Tatuaje)

07 enero, 2013
Categories: , | deja un comentario