el calor de los cuerpos dormidos

Aclaraba el día. El día desbarata las sombras. Las deshace. El cuarto donde estaba se sentía caliente con el calor de los cuerpos dormidos. A través de los párpados me llegaba el albor del amanecer. Sentía la luz. Oía.

"Pedro Páramo" de Juan Rulfo

20 agosto, 2012
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