placer inconcebible, dolor insoportable

Ella tuvo que hacer un esfuerzo sobrenatural para no morirse cuando una potencia ciclónica asombrosamente regulada la levantó por la cintura y la despojó de su intimidad con tres zarpazos, y la descuartizó como un pajarito. Alcanzó a dar gracias a Dios por haber nacido, antes de perder la conciencia en el placer inconcebible de aquel dolor insoportable.

Gabriel García Márquez (Cien años de soledad)

01 agosto, 2011
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Comments (2)

  1. ¡Joe! que pedazo de orgasmo ¿no?

  2. Jajaja sí José, la imaginación de García Márquez es infinita