Un mundo de hombres niños

gaviota
Ahora que estoy leyendo tanto sobre autoayuda, pensamiento positivo, meditación y demás historias con el único fin de liberarme de mi estúpida ansiedad, me he dado cuenta de un detalle simple pero evidente.
Los niños que ya no son tan niños y tienen una edad suficiente como para darse cuenta de las cosas, siguen viviendo el presente tal y como deberíamos hacerlo los adultos. Es decir, reconocen un pasado que no revuelven, que no les deprime, que no les aparece salvo para aportar algún dato guardado sin más. Saben que existe un futuro pero que no les preocupa, no les agobia ni se cuestionan lo que les puede deparar el destino. Se despiertan cada mañana y viven ese día lo mejor que pueden.
¿En qué momento los adultos perdemos esa capacidad de vivir el presente? ¿Podemos recuperarla? En eso estoy.
Como decía Demis Roussos, Imagina un mundo de hombres niños.

22 noviembre, 2009
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Comments (3)

  1. Creo que se puede volver a eso y la forma de hacerlo es el momento en el que tomamos conciencia de ello...

    Un abrazo

    Cada vez voy viendo más color en tus fotos...

  2. Bohe, tienes razón, tomar conciencia de ello puede ser el primer paso para un camino con ese destino. La verdad es que al menos es un propósito ilusionante y hermoso.
    Para lo del color no tengo una explicación muy clara. Simplemente me estoy encontrando muy cómodo fotografiando de esta manera. He perdido el miedo al ridículo por aquello de no distinguir los colores y mostrar imágenes un tanto exrañas. Como siempre pienso, a mí me gustan con lo que no necesito más motivación :D
    Un besote :)