El horizonte desde mi silla

Silla en la costa norte de Gran Canaria
Desde que hace algún tiempo empecé a recorrer la maravillosa costa norte de Gran Canaria, hay algo que se ha repetido en varias ocasiones y en diferentes lugares. Se trata de la silla que, colocada en lo alto de un acantilado, parece contemplar el horizonte.
Se trata de una costa rocosa repleta de pequeños lugares micropoblados donde se respira una tranquilidad extraordinaria. Más de un vecino es aficionado a sentarse en su silla, disfrutar del paisaje y relajarse con el sonido del mar.

(Canon 1000fn, canon 24-85mm, filtro foggy y película Kodak BW400CN)

15 agosto, 2008
Categories: | 10 comentarios

Comments (10)

  1. Un tratamiento increíble,que misterio tiene la foto

  2. y desde luego no me extraña con semejantes paisajes...

    un besote

  3. El clima que le pones a tus fotografias es muy especial Emilio, lamento lo que sucedió en tu país con el accidente de avión.

  4. Me encanta la foto Emilio, pero sobre todo, lo que consigues es traerme recuerdos de esa costa.
    He ido, a lo largo de muchos años, a Agaete y al Puerto de las Nieves (donde mi familia tiene una casa) y he visto como aquello se transformaba y pasaba de ser un lugar casi perdido y sin turismo, a ver la creación del muelle, la llegada del Ferry, la nueva carretera de acceso directo al Puerto (todavía recuerdo cuando había que atravesar todo Agaete para llegar a la carretea aquella llena de curvas), el incendio en Tamadaba, la expansión urbanística de Agaete y el Puerto, la creación de las piscinas en las salinas y la caída del "Dedo de Dios" (ese día se me salto alguna lagrima mientras lo veía, aquí en la península, en el telediario).
    Así que cuando veo tus fotos (con alta carga emocional para mi), vuelvo durante un ratito a aquella época de mi niñez, donde por las tardes pasaba el tiempo viendo como se oscurecía la "Cola de Dragón" al atardecer, mientras mi abuela nadaba hacia el Dedo y mi abuelo le daba de comer a los gatos en el jardín de la casa.
    Un saludo y muchas gracias por tus fotos.
    (perdona por la parrafada autobiográfica)

  5. Raquel y Bohemia, gracias me alegro que les guste tanto la imagen.
    Gab: Gracias amiga, todavía estamos un poco aturdidos por la noticia. Saber que venían a mi tierra lo hace aún más cercano.
    José Rojas: Me alegro que la foto te haya traido tan buenos recuerdos. Aunque como bien dices Agaete y muchos lugares de la isla han ido poblándose de cemento turístico, no han perdido el encanto de años atrás. Quizás haya que recorrer un poco más a conciencia la isla pero los lugares semiperdidos siguen existiendo. Fíjate mi caso, canarión de toda la vida y con 36 años todavía descubro semana tras semana pequeños lugares de la isla que no conocía. Gracias por comentar y un abrazo.

  6. Me encanta venir y perderme en tus fotografías, demasiado bellas sinceramente mi querido amigo.

  7. Buscando ilustraciones por la red, encuentro este blogg de un compatriota de la isla de enfrente!!,,y como las casualidades no existen sino de vez en cuando, me veo mirando a una de las fotografia pensando para mi : ¿y esa no es mi isla?, muy buenas las fotografías, donde reflejas la quietud y la tranquilidad , donde se ve el sociego de las islas afortunadas ,donde los tiempos cambian con serena lentitud.Es increible , que tras la lejania de un oceano y tras los múltiples viajes que por mi trabajo tengo que realizar cada semana,hayas conseguido con una foto que recuerde lo maravillosa que es nuestra tierra, y que acabe decomprar un pasaje para irme unos dias a la isla chicharrera a descansar.Supongo que esa es lamagia de una buena fotografia , lo que trasmite y lo que se interpreta.

    Un saludo

    Ana C

  8. Me alegro Ana de que una simple fotografía te haya provocado tanto sentimiento. Disfruta de tu próxima visita a Tenerife. Un abrazo

  9. Emilio, es un verdadero espectáculo.
    Te felicito por la fotografía, es preciosa.
    Con tu permiso te dejo un poema que escribí sólo hace unos días, todavía sin publicar en mi blog.
    Tu fotografía le viene como anillo al dedo.

    Sentada en la silla de neja
    Llega la brisa y con ella nos deja.
    Ruega en su silencio
    Que el viento la lleve...

    Las arrugas de su piel
    Son un nido de palomas
    Que los días
    Arrojan en su tez.
    Los momentos... se enredan en su pelo,
    Con un rastro níveo
    que la sobrevuela en sueños.

    Quebrando su voz la caricia
    Lejana del recuerdo.
    Escapa su mente con aquel marinero
    Que partió con las olas celestes de sal.

    Acomodada en su silla de neja
    Deshilacha reclamos
    A la sombra de los recuerdos
    Que la acechan en cada golpe de mar.
    ----
    Se va, se va... el viento se la lleva.

    Pd: Perdona este impulso.

  10. Darilea muchísimas gracias por el poema. Si quieres ilustrar el poema en tu blog con mi foto sería todo un honor y orgullo. Un besote