Una sombra en mi recuerdo

Una sombra en mi recuerdoLa semana pasada caminaba por una calle en la parte antigua de mi ciudad. Me llamó la atención el mural pintado en unos tablones que simulaban sombras o siluetas de un grupo de personas. Esperé a que pasara algún peatón y saqué esta foto. En ese momento no tuve ninguna otra lectura para la imagen más que ese detalle curioso de lo dibujado y lo real al mismo tiempo.

Una vez llegué a casa y abrí la foto en la pantalla del ordenador, me vino a la cabeza un recuerdo imborrable de mi niñez. Podría decirse que una sombra en mi recuerdo. No es un recuerdo amargo pero sí extraño e inexplicable.

Cuando tenía aproximadamente entre siete y diez años estaba convencido de que yo no era normal. No sé muy bien por qué. Mis padres me trataban muy bien, sin nada que me hiciera pensar algo tan raro. En el colegio tenía amigos y estaba bien considerado dentro de los habituales grupos que siempre se formaban. Pero tenía esa idea en la cabeza, yo no era normal. Tanto es así que pensaba que todo el mundo estaba confabulado para hacerme creer que sí era normal cuando la realidad (mi realidad) decía que no lo era.

Me acuerdo como si fuera hoy (y ya han pasado más de 25 años) la noche en la que me levanté de mi cama, fui a la habitación de mis padres y acercándome a mi madre le pregunté: "Mamá, ¿yo soy normal?". Mi madre que a esas horas debía estar muy dormida me dijo: "pues claro que eres normal, ¿por qué preguntas eso?". "No, por nada". Y me volví a mi cama y a mi mundo en el que todos me engañaban para hacerme sentir bien.

19 abril, 2007
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Comments (4)

  1. bonito relato, creo que cuando ninos a todos se nos pasa por la cabeza en un momento u otro algo parecido..., la foto me encanta!

  2. this really is a strong image, lovely simple composition and the photograph is packed with atmosphere

  3. Interesante tu historia, normal diría yo en cualquier niño. Todos buscamos nuestro sitio en el mundo, algunos siempre pensaremos que estamos fuera de lugar, es normal. Diría que lo anormal sería no sentirse así... Saludos.

    Por cierto, la fotografía está preciosa!

  4. Por eso me gustan tanto los críos, los escucho y me encanta hablar con ellos de tú a tú, que me cuenten sus cositas y no me ha ido mal, tengo una excelente relación con mis sobrinos, los dos mayores ya no son niños y aún así existe ese vínculo tan especial entre nosotros, esa buena comunicación...

    Como ha dicho gato x liebre todos cuando niños pudimos sentir algo parecido sin tener mucha lógica...

    Besos