Interpretando quién me llama

llamada del alma

Pensaba escribir bien largo sobre esta cita, la primera que puedo considerar como mía de entre tantas que suelo publicar. Soy su autor por experiencia propia pero es tan íntima y supone tanto que ahora mismo no considero sea el momento de desarrollarla.
En cualquier caso, creo que es tan evidente su significado que quizás no necesite más palabras.

12 marzo, 2015
Categories: , , | deja un comentario

¿Y si la vida es una sincronicidad constante?

"No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas"

Esta frase del filósofo alemán Schiller encierra para mi gusto un enigma muy profundo cuyo cuestionamiento puede hacer despertar una posibilidad de conciencia infinita.
Me gustaría unir esa cita al concepto que el psicólogo Carl G. Jung refirió como "sincronicidad" que dicho en palabras sencillas viene a significar la unión de dos acontecimientos aparentemente desconectados en un único suceso inexplicable.
Seguro que te ha pasado alguna vez que piensas en alguien y en ese instante "da la casualidad" de que te llama al teléfono. O esa escena en la que paseas por una librería y fortuitamente se cae un libro justo delante cuyo tema o título tiene mucho que ver con algo que te está sucediendo.
Pues bien, ¿qué pasa si no son encuentros fortuitos? ¿qué pasa si no es la casualidad lo que provoca esas inexplicables coincidencias? ¿Y si la vida es una sincronicidad constante y lo que nos ocurre son simples instantes de conexión fuera del plano físico? ¿Y si solo por escasos momentos en la vida somos capaces de "escuchar" esa sabiduría interior que algo nos está intentando comunicar?
El pasado sábado me despierto pensando sin ninguna causa en particular en un viaje que hice hace ya casi 15 años a Grecia. De todo el viaje lo que en concreto empezó a rondar mi cabeza fue la calma sublime que sentí por un momento en la isla de Hydra donde me sorprendió la calma, la quietud y la armonía de unos pocos lugareños pescadores con el microentorno que formaba aquella diminuta isla. Ese sábado pensé ¿he vuelto a sentir aquella paz? ¿cómo podría devolverme el gusto de disfrutar de aquella maravillosa sensación? Enciendo la radio en el móvil (algo que no suelo hacer) escojo la primera emisora de la lista RNE3 y justo en ese momento comienza a sonar "Los niños del Pireo", una de las canciones típicas griegas más conocidas.
Además, por si fuera poca "coincidencia" llevo unas semanas leyendo el libro "Volver a casa" de John Bradshaw sobre la recuperación y reivindicación del niño interno.

La letra final de la canción dice:
"Este es mi puerto
en un rincón del mundo
En donde en un segundo
se puede ser feliz
Y en este puerto
puerto de mis deseos
Los niños del Pireo
hoy cantan para mí."

10 marzo, 2015
Categories: , , | deja un comentario

Me declaro ignorante

Cuando nos hablan de soltar como método de descarga emocional y de desapego de aquello que nos oprime, no se refieren solo a sacudir los brazos y las piernas para liberar el estrés acumulado. Tampoco sugieren únicamente que subas al Pico de las Nieves y comiences a gritar todo lo que en casa o en el trabajo no eres capaz de decir ni siquiera en voz baja. Soltar es liberar, soltar es dejar ir, ver pasar sin aferrarte y, quizás en muchos casos sea suficiente con expresar. Parece una obviedad y algo relativamente sencillo pero, ¿expresamos a diario realmente lo que pensamos y sentimos?
Yo soy de los que no lo hacen y por eso me han aconsejado tantas y tantas veces aquello de “echa para fuera, no te lo guardes”. ¿Qué pasa con las emociones reprimidas? ¿En qué se convierten?
Con esta pequeña introducción simplemente intento explicar por qué he vuelto a escribir. Pongo en práctica ese “echar para fuera” lo que pienso y lo que siento (más lo segundo que lo primero).
Podría escribir en hojas sueltas que luego guardo en cajones olvidados pero he decidido hacerlo en mi blog por dos razones: para evitar la pérdida de estas improvisadas reflexiones y para transmitir a esa persona que por pura sincronicidad enciende su ordenador a miles de kilómetros de distancia y se tropieza con algo escrito aquí que a lo mejor le puede ser de alguna utilidad.
Teniendo en cuenta que estoy más cerca de ser astrofísico que psicólogo, nada de lo que expreso posee el más mínimo valor pedagógico. Por eso y desde la más sincera humildad me disculpo ante el lector por tratar temas cuya única fuente es la experiencia personal. Tengo la inmensa fortuna de contar con tres amigos psicólogos que generosamente comparten sus conocimientos conmigo y con el resto de personas que les rodean. Sus consejos, sus recomendaciones y sus observaciones son las mejores herramientas que he encontrado para entender aunque sea mínimamente eso que llaman vida, cuerpo y mente, y que tan difícil parecen combinar correctamente.
Cuanto más consciente soy de la enorme cantidad de conocimientos que están fuera de mi entendimiento, más interés tengo en leer, investigar y aprender. La parte menos buena de este hecho es que al mismo tiempo descubro que mi ignorancia también crece porque el horizonte es cada vez más amplio y el paisaje muestra cada vez más detalles.
Ya lo dijo Sócrates con aquello de “solo sé que no sé nada” y no porque le faltase sabiduría al filósofo griego sino porque le sobraba humildad y reconocía que nunca se puede saber nada con absoluta certeza.
Me declaro ignorante, repleto de defectos e imperfecciones que poco a poco voy descubriendo pero eso me lleva a enfrentar el reto más importante quizás de mi vida: conocerme.
Termino citando a Krishnamurti: “Si no te conoces a ti mismo, no existe la paz.”

27 febrero, 2015
Categories: | 1 comentario

Por dentro y por fuera

Dicen que cuando empiezas a ocuparte de tu interior, al mismo tiempo comienzas a despreocuparte por tu exterior.
Me he asomado a mi interior con cautela, con cierto miedo y sobre todo con mucha curiosidad y el paisaje es infinito, maravilloso y, quizás lo más importante, totalmente diferente a lo que siempre he visto ante el espejo.
Lo que siempre ha reflejado el espejo no soy yo. Lo que siempre he visto en las fotos no soy yo. Aquello por lo que todos me identifican no soy yo.
Mi portada ni siquiera puedo asegurar que la haya confeccionado yo. Cuando caes en la cuenta de que no eres lo que dejas ver y cuando eres consciente de que todos los que te rodean son carátulas que sólo envuelven seres maravillosos y únicos, empiezas a sustituir y cambiar emociones. La crítica se convierte en comprensión. La indiferencia se convierte en atención. El juicio se convierte en compasión. Y el miedo, ese gran obstáculo, retrocede ante el amor.
Por eso, ese abismo personal ante el que me asomo se multiplica por todos y cada uno de los que creo conocer y por todos los que no conozco pero tengo la certeza de su profunda belleza interior.
¿Quién soy? ¿Quién eres?
Yo no me identifico con un nombre, con una profesión, ni siquiera con una imagen que ni de lejos muestra lo que soy. ¿y tú? ¿te has planteado realmente quién eres y para qué estás aquí?
¡Asómate por un momento a tu interior! Verás que te olvidas de lo que aparentas ser; verás que tu trabajo no es nada, que no te define. Verás que el espejo ya no refleja lo que hasta ahora creías ver.
Miro hacia dentro y me despreocupo de lo que está afuera. Trato de no dejarme llevar por lo que arrastra y engaña.
Observo esta película que es la vida y quiero participar en ella pero sabiendo que esta vez tengo un papel asignado cuyo guión estoy aprendiendo.

22 febrero, 2015
Categories: , | 2 comentarios

Shoot me down

En estos tiempos en los que ya no tenemos tiempo para casi nada.
En estos tiempos en los que ya no tenemos tiempo para escribir una carta.
En estos tiempos en los que ya no tenemos tiempo para casi nada que no esté al alcance de un click.
En estos tiempos en los que no tenemos tiempo para el que está sentado junto a nosotros.




06 marzo, 2014
Categories: , | 1 comentario

anécdota del día

Hoy mientras leía en la calle se me ha acercado una niña:

- Hola, ¿qué es eso? - me preguntó señalando el libro.
- Es un libro.
- ¿Un libro? ¡Vaya rollo!

Y se fue corriendo.

19 diciembre, 2013
Categories: | 2 comentarios

Los años de peregrinación del chico sin color

portada del libro de Murakami
Murakami sigue decepcionándome libro tras libro. 

Esta novela arranca con un argumento bastante interesante y el texto engancha desde muy temprano. Pero el interés va de más a menos hasta terminar con un último tercio catastrófico. Da la impresión de que el autor no supo cómo rematar la historia y optó por el desconcierto y la nada más absoluta.

En mi opinión, Murakami plantea numerosos detalles en la vida del protagonista que incomprensiblemente deja en el aire. Al final cierras el libro con la idea de haber leído una historia incompleta.

Una vez más, me quedo con la sensación de que otro autor habría sacado más partido a esta novela y que Murakami disfruta de mucho ruido y pocas nueces.

16 diciembre, 2013
Categories: , , | deja un comentario

"Saber perder" de David Trueba

Portada del libro "Saber perder"
Escribo en caliente. Acabo de terminar de leer esta novela y no quiero dejar para otro día la publicación de mi opinión.
"Saber perder" es de esas novelas que llegan muy adentro, de las que te dejan la vista perdida cada vez que cierras el libro, de las que no tienen un final porque tratan sobre la vida con maravillosa sencillez. Es real, directa, entrañable, sin héroes, no cuenta una historia original ni especialmente atractiva pero está muy bien escrita y mantiene el interés constante hasta el final.
Agridulce con momentos de buen humor pero con un tono general nostálgico y triste que se acentúa según avanza la historia.
Muy recomendable.

17 noviembre, 2013
Categories: , , | 1 comentario